En este apartado trataremos de varios temas, desde las interacciones alimentarias entre sí y, las del consumo de medicamentos con sus variantes en relación a los alimentos.

INTERACIONES ALIMENTARIAS:

Se producen como consecuencia de mezclar o juntar diversos alimentos-medicamentos-nutrientes-antinutrientes en una misma comida

Fibra:

La fibra ocasiona multitud de efectos en la digestión y en la absorción de nutrientes, cabe a destacar:

  • Digestion: hace que las digestiones de todos los nutrientes sean mas lentas, de manera que relentiza la pasada de glucosa a la sangre (importante en diabéticos) y del resto de nutrientes
  • Absorción: reduce la absorción de calcio, hierro, cobre, zinc, magnesio y algunas vitaminas, así como de lípidos y colesterol.
  • Puede dar problemas de flagtulencia por su no digestibilidad e inhibe en cierto porcentaje la actividad de las enzimas pancreáticas, por lo que reduce absorcion de nutrientes.
  • Puede provocar diarreas e irritación intestinal.

Por todo ello, la fibra pese a ser necesaria. No se debería pasar la cantidad diaria recomendada, que está en unos 30 g/dia.

Interacción nutriente-nutriente

  • Hierro-Calcio: Disminuye la absorción de ambos, por ello se recomienda ingerirlos separadamente en el tiempo.
  • Hierro- Vitamina C: Aumenta la absorción del hierro. Se recomienda incluir un cítrico en la comida, aliñar con zumo de limón, vinagre, etc. En caso de tomarse suplementación de hierro, se recomienda tomar con zumo de naranja.
  • Hierro-Fructosa: Aumenta la absorción del hierro. En caso de tomar suplementación de hierro, se recomienda tomar con una fruta.
  • Hierro-Ácido fítico: Dificulta la absorción del hierro. El ácido fítico se encuentra en cereales integrales y derivados, legumbres, semillas y frutos secos.
  • Hierro-Taninos: Disminuye la absorción del hierro. Los taninos se encuentran en el té, café, espinacas, pasas, granadas, caquis, membrillo o manzana verde.
  • Hierro-Oxalatos: Disminuye la absorción del hierro. Los oxalatos se encuentran en verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, etc.).
  • Hierro- Aminoácidos (lisina, histidina, cisteína y metionina): Aumentan la absorción del hierro no hemo. Se recomienda combinar el hierro vegetal con proteína animal (pescado, carne, huevos), de ahí la costumbre de poner algo de carne en las lentejas, es muy recomendable para personas con anemia.
  • Calcio-Lactosa: Aumenta la absorción del calcio, por ello los productos lácteos son la mejor fuente de calcio, ya que este se absorbe mejor que el calcio que no va con lactosa.
  • Calcio-vitamina D: Aumenta la absorción del calcio.
  • Calcio- Ácido oxálico: Disminuye la absorción del calcio. Tomar cereales integrales de desayuno con leche, hay que tener en cuenta que el calcio de esa leche se absorberá en menor medida.
  • Betacarotenos-Aceite: Añadir aceite a los vegetales de color amarillo o verde intenso aumenta la biodisponibilidad de la provitamina A.
  • Vitaminas B- glúcidos- alcohol: Una alimentación muy rica en glúcidos o/y alcohol interfiere negativamente en la absorción de la vitamina B.
  • Vitamina B2- proteína animal: La proteína animal favorece la absorción del grupo B.

Antinutrientes

Tipos de antinutrientes. Entre los antinutrientes más frecuentes que encontramos en nuestra dieta, se encuentran los siguientes:

  • Saponinas: abundan en legumbres y pseudocereales y en nuestro organismo reducen la absorción del hierro, por ello se les denomina antinutrientes.
  • Fitatos: está presente ante todo en cereales integrales, ya que forma parte del salvado de los granos. Es un componente de la fibra de estos alimentos y puede reducir la absorción del hierro de origen vegetal así como disminuir la disponibilidad de calcio.
  • Taninos: presentes en las legumbres secas y también en el té o el café. En menor medida también puede hacerse presente en algunas frutas. En nuestro organismo reducen la disponibilidad de hierro y proteínas.
  • Oxalatos: impiden la correcta asimilación del calcio y el hierro en nuestro cuerpo y se encuentran en legumbres, cacao, remolachas, hojas verdes, frutos secos y otros alimentos de origen vegetal.
  • Avidina: se encuentra en la clara de huevo y se une a la biotina, una vitamina del grupo B, impidiendo su utilización en nuestro cuerpo.

INTERACCIÓN ENTRE ALIMENTOS Y MEDICAMENTOS

En las interacciones entre alimento y medicamento se pueden presentar dos posibilidades:

  • 1) Que la absorción y utilización de un nutriente se vea afectada por la administración anterior o simultánea de un medicamento. Se trata de interacciones de los medicamentos sobre los alimentos (IMA).
  • 2) Que los efectos de un medicamento se vean modificados al interactuar con alimento o nutriente. Se trata de interacciones de los alimentos sobre los medicamentos (IAM).

Interacción medicamento-alimento (IMA)

  • Aceite de parafina: Reduce la absorción de vitaminas liposolubles.
  • Bicarbonato sódico: Reduce la absorción de ácido fólico.
  • Colestiramina: Reduce la absorción de ácido fólico.
  • Trimetroprim: Interfiere en la síntesis de ácido fólico.
  • Metotrexato: Interfiere en la síntesis de ácido fólico.
  • Cimetidina: Reduce la absorción de vitamina B12.
  • Isoniacida: Interfiere en la síntesis de vitamina B6.
  • Neomicina: Reduce la absorción de disacáridos y grasas.
  • Fenitoína: Altera el metabolismo de vit. D y la absorción de folatos.
  • Biguanidas: Interfieren en la absorción de la vitamina B12.

Interacción alimento-medicamento (IAM)

En primer lugar, es necesario tener en cuenta que el grado de absorción de un determinado fármaco es un parámetro importante, pues determina su posterior actividad terapéutica.

Tras la ingestión del fármaco, a lo largo de su recorrido por el tubo digestivo, se pueden considerar diversas etapas:

  • La boca, en la que la absorción es cuantitativamente poco importante.
  • El esófago tampoco se puede considerar una etapa importante por el poco tiempo que el fármaco permanece en él: 10 segundos para formas sólidas y 2 segundos para formas líquidas.
  • El estómago constituye la primera parada importante, y durante la misma, el fármaco entra en contacto con un medio cuya composición varía con el tiempo y que depende en gran parte de la ingesta de alimentos.
  • El intestino constituye la etapa o parada más importante de los medicamentos a lo largo del tubo digestivo, en lo que la absorción se refiere, ya que la capacidad que tiene el intestino delgado para absorber sustancias se debe a la presencia de vellosidades, que son especialmente abundantes en el duodeno (22cm) y en el yeyuno (200cm).

Así pues, se puede afirmar, que la absorción gastrointestinal de los fármacos y las posibles pérdidas que se pueden producir se denomina biodisponibilidad, de la que dependerá su efecto farmacológico final.

A modo general se pueden indicar que parece adecuada la ingestión de un medicamento con el estómago vacío, junto con un volumen suficiente de agua, ya que de esta forma se obtienen las condiciones ideales para la liberación, disolución y absorción de la mayoría de los fármacos. Así se permitiría que el medicamento no permaneciese durante mucho tiempo en el estómago y por tanto, su absorción intestinal se produciría con mayor rapidez.

Sin embargo, a veces es necesaria la administración conjunta de alimento-medicamento para evitar los efectos irritantes sobre el tracto gastrointestinal, que en el mejor de los casos puede ser náuseas o vómitos y en el peor, úlceras o hemorragias.

Medicamentos cuya administración es recomendable que se realice junto con alimentos para evitar la irritación en el tracto gastrointestinal:

Analgésicos, antipiréticos y antiinflamatorios no esteroideos

  • Acetilsalicilato de paracetamol
  • Ácido acetilsalicílico
  • Alclofenac
  • Fenilbutazona
  • Indometacina
  • Oxifenbutazona

Antibióticos

  • Ácido fusídico
  • Amoxicilina
  • Doxiciclina
  • Eritromicina
  • Meticilina

Antidiabéticos orales

  • Acetohexamida
  • Clorpropamida
  • Fenformina
  • Glibenclamida
  • Tolazamida
  • Tolbutamida

Antigotosos

  • Alopurinol

Antiparkinsonianos

  • Bromocriptina
  • Levodopa

Antiserotoninérgicos

  • Metisergida

Broncodilatadores

  • Aminofilina
  • Teofilina

Diuréticos

  • Clorotiazida

Corticosteroides

  • Betametasona
  • Dexametasona
  • Prednisona
  • Prednisolona
  • Triamcinolona

Electrolitos

  • Cloruro potásico
  • Gluconato potásico
  • Ioduro potásico

Hematopoyéticos

  • Gluconato ferroso
  • Sulfato ferroso
  • Clortalidona

Hipnóticos

  • Hidrato de cloral

Hipocolesterlemiantes

  • Clofibrato

Melanógenos

  • Metoxaleno
  • Trioxaleno

Quimioterápicos (no antibióticos)

  • Ácido nalidíxico
  • Co-trimoxazol
  • Metronidazol
  • Nitrofurantoína
  • Pamoato de pirvinio
  • Sulfonamidas
  • Tiabendazol

Relajantes musculares

  • -Carisoprodol

Con respecto a los fármacos que actúan sobre el sistema nervioso, en general, no es necesario tener en cuenta si se administran junto con los alimentos o no, exceptuando las infusiones estimulantes (como el café y el té), en los que se aconseja evitar su consumo porque alteran el efecto del medicamento, llegando a un 90% en el caso del té.

En el caso de los fármacos que actúan sobre la termoregulación, el dolor y la inflamación, y concretamente los analgésicos, cuando se desee una respuesta rápida es aconsejable administrarlos junto a una cantidad apreciable de líquido; en el caso de problemas estomacales, se aconseja administrarlos unto a un alimento sólido para disminuir así su acción irritativa sobre la mucosa gástrica.

Destacar también la cafeína, ya que se suele adicionar a algunos preparados para favorecer el efecto analgésico del fármaco, por lo que al ingerir alimentos o bebidas que contengan cafeína se potenciará su acción terapéutica.

Con respecto a los fármacos que actúan sobre el sistema cardiovascular, algunos alimentos ricos en proteínas modifican la velocidad de absorción del medicamento, por lo que se recomienda seguir siempre la misma pauta de administración.

En el caso de los fármacos que actúan sobre el sistema respiratorio, se recomienda no tomarlos con las comidas, o al menos con alimentos sólidos, ya que las concentraciones pueden llegar a ser tóxicas cuando el paciente tome el fármaco en ayunas, si está habituado a tomarlo con alimentos.

Sobre los fármacos que actúan sobre el aparato digestivo, se recomienda tomarlos en ayunas o 2 horas después de la cena.

Respecto a los fármacos que actúan sobre el sistema endocrino y hormonal, y concretamente los anticonceptivos que contienen etinilestradiol, se recomienda evitar la ingesta de + de 3g de vitamina c, ya que, por un lado los niveles plasmáticos elevados del estrógeno podrían aumentar los riesgos de complicaciones tromboembólicas, y por otro lado, una suspensión brusca en la ingesta de ácido ascórbico, podría ocasionar pérdida de eficacia del anticonceptivo.

En el caso de los corticosteroides, son aconsejables tomarlos en las comidas, a fin de evitar efectos secundarios de irritación gástrica.

Con respecto a antibióticos y antiparasitarios, en general, la ingestión de alimentos no parece modificar su absorción, exceptuando el caso de la ampicilina, cuya biodisponibilidad puede llegar a disminuir en un 50%.

A tener en cuenta también la interacción clásica de las tetraciclinas y la leche, que en niños provoca la coloración oscura e irreversible de la dentadura.

En el caso de administración de diuréticos denominados ahorradores de potasio simultáneamente con alimentos de contenido relativamente elevado de este elemento (frutas-plátano-, zumos de frutas, sustitutivos de la sal), puede onducir a un exceso de potasio, ocasionado graves arritmias, por lo que se aconseja siempre, durante el tratamiento, una estrecha vigilancia del nivel de potasio en sangre.

Con respecto a los anticoagulantes orales, se deben mantener constantes, especialmente los niveles de vitaminas liposolubles ( A, D y E), vitamina C, K, por lo que se desaconseja administrar suplementos vitamínicos comerciales, y también controlar que la ingesta de proteínas no sufra variaciones notables para evitar accidentes.

La administración de sales de hierro (en caso de anemia), en ayunas, puede producir una fuerte irritación gastrointestinal, con efectos desagradables: náuseas, vómitos, diarreas… para paliar estos síntomas, se recomienda tomar estas sales junto con alimentos. Sin embargo, todos los alimentos que contengan cantidades relativamente importantes de fibra, fosfatos o proteínas como la leche, huevos, o pan integral, forman con el hierro complejos no absorbibles. En cambio, la vitamina C sí que favorece su absorción; en consecuencia, se recomienda administrar las sales de hierro junto a las comidas, pero teniendo en cuenta que en función de los componentes de ésta, su absorción puede verse afectada.

La sal (NaCl) es también responsable de interacciones con medicamentos, ya que se ha comprobado que un abuso en la ingesta de alimentos ricos en sales de sodio: patatas fritas, salchichón, sopas… puede hacer que se disminuyan los niveles de litio en sangre, con el consiguiente perjuicio en la eficacia de este medicamento en la terapia de la enfermedades maníaco-depresivas. Por el contrario, si la ración contiene poca sal, también puede haber consecuencias negativas, puesto que se potencian los efectos tóxicos de las sales de litio.

Además, respecto a la sal, no debe olvidarse su papel en los casos de hipertensión arterial y, en consecuencia, el efecto antagónico que presentará con los fármacos cuyo objetivo sea restablecer o paliar esta situación fisiológica.

El consumo excesivo de regaliz puede complicar el tratamiento con antihipertensivos, diuréticos tiazídicos, medicamentos cardiovasculares y en especial cabe destacar la interacción que produce con medicamentos digitálicos, ya que se aumenta la toxicidad del fármaco debido a la hipopotasemia y retención de sodio que se desarrolla.

El principio activo de la regaliz es el ácido glicirrético, que es estructural y químicamente similar a la aldosterona y la desoxicorticosterona. Ante un abuso de este producto, se puede llegar a un síndrome de “pseudoaldosterismo”, que se caracteriza por presentar niveles bajos de aldosterona. Las manifestaciones clínicas de este síndrome incluyen: edema, dolor de cabeza, hipertensión, mioglobinuria y tetania, llegando en casos graves a producir fallo cardíaco congestivo.

Si bien es verdad que el consumo de regaliz como tal no suele ser muy elevado, cabe destacar que su extracto natural se emplea, eventualmente, en la elaboración de ciertos productos dulces y de confitería. Por este motivo, podría ser recomendable evitar tales productos en el caso de pacientes con transtornos cardiovasculares crónicos.

Se reduce la absorción cuando estos medicamentos son tomados con alimentos:

  • Ampicilina, ampicilina, cefalosporinas, aspirina, atenolol, captopril, tetraciclinas, ácido fólico, sales de hierro, isoniacida, rifampicina, levodopa, fenitoína, teofilina, flufenacina, haloperidol.

Se aumenta la absorción cuando esto medicamentos son administrados con alimentos:

  • Sales de litio.
  • Diazepam.

Recomendaciones para la toma de medicamentos respecto a las comidas:

  • Cuando aparece la necesidad de tomar un determinado medicamento, bien puntualmente, o de manera crónica, es interesante considerar los cambios en la farmacocinética de los principios activos a consecuencia de las interacciones fármaco-nutriente, que repercutirán en el efecto terapéutico y/o adverso de los mismos.
  • Los fármacos que retardan su absorción con los alimentos es recomendable administrarlos en ayunas. Si existe mala tolerancia gastrointestinal, lo recomendable es tomarlos en relación a una comida.
  • AINEs: Tomar estos medicamentos con alimentos para reducir las molestias en el estómago o digestivas.
  • Paracetamol: se obtiene un efecto más rápido si se toma en ayunas.
  • Antibióticos (Ej: Ampicilina, amoxicilina, cefalosporinas, Tetraciclinas): Tomar estos medicamentos antes de las comidas o 2h después. Se evitará tomarlas con leche.
  • Sales de hierro: Tomarlas preferentemente en ayunas, asociadas a vitamina C y a la fructosa. En caso de molestias digestivas se puede tomar con alimentos. Si se toman después de una comida, se evitará tomarlas con café, té o leche porque se absorbe peor.
  • Sales de litio: Las dietas hiposódicas aumentan su absorción y sus niveles plasmáticos.
  • Flufenacina, haloperidol: No tomarlos con café o té, pues facilita la formación de sales insolubles.
  • Captopril: Tomarlo en ayunas o 1h antes de las comidas.
  • Levodopa: Se trata de un aminoácido neutro de cadena larga que compite con otros aminoácidos presentes en las proteínas de los alimentos que se ingieren, afectando a su absorción. Por esta razón, se recomienda no usar levodopa en comidas con proteínas.

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