
Cuando hablo de la suplementación para regular el perfil lipídico me refiero especialmente al colesterol, que constituyen las lipoproteínas de baja densidad (LDL-dañinas) y las de alta densidad (HDL-benéficas).
Algunos suplementos ayudan, pero nunca se emulan a los medicamentos, sin embargo se recomiendan los ácidos grasos omega-3 o los omega-9, la vitamina B3 (niacina), entre otros, siempre teniendo en cuenta la individualidad biológica. También hablo del policosanol y de la nutrición en general.
